El 60% de mis clientes nuevos llegan porque alguien me recomendó. No porque invierta en publicidad — porque entrego bien y la gente habla. Pero durante años esa recomendación fue gratis para el que la hacía. El que me traía un cliente de USD 1.000 no veía un peso.
Eso no tiene lógica. Si alguien genera un negocio que sin esa persona no existiría, tiene que participar del resultado. Así armé el programa de socios.
Los números
La comisión depende del tipo de colaboración:
Referidor casual (10-15%) — Conocés a alguien que necesita una web, me pasás el contacto, yo me encargo del resto. Si el proyecto se cierra, cobrás entre el 10% y el 15% del monto total.
Socio activo (15-25%) — No solo referís: participás en la venta. Presentás mi servicio, ayudás a definir el alcance, o acompañás la relación con el cliente. La comisión sube porque tu trabajo suma al cierre.
Partner / agencia (20-30%) — Sos una agencia, un estudio de diseño, o un profesional que no hace desarrollo pero tiene clientes que lo necesitan. Me derivás el proyecto, yo lo ejecuto white-label (con tu marca si querés), y te llevás hasta el 30%.
Y hay un bonus: en tu primer proyecto referido, sumás un 25% extra sobre la comisión base. Si tu comisión es 15%, en el primer proyecto es 15% + 25% = 40% del proyecto.
Cómo funciona en la práctica
No hay formularios largos, no hay aprobación previa, no hay “proceso de onboarding”. Funciona así:
- Alguien que conocés necesita algo que yo hago (sitio web, tienda, sistema, SEO, lo que sea)
- Me escribís por WhatsApp o por email diciéndome a quién referís
- Yo contacto a esa persona, cierro el proyecto, y lo ejecuto
- Cuando el cliente paga, te transfiero tu comisión
No tenés que saber de desarrollo. No tenés que dar soporte. No tenés que hacer seguimiento. Tu trabajo termina en la referencia — yo me encargo de todo lo demás.
Para quién funciona esto
Contadores y abogados que tienen clientes pyme que necesitan presencia web. Siempre les preguntan “¿conocés alguien que haga páginas web?”. Ahora pueden responder y cobrar por eso.
Community managers y marketeros que manejan redes sociales de clientes que no tienen sitio propio. El cliente les pide “quiero una web” y ellos no hacen desarrollo — pero conocen a alguien que sí.
Diseñadores gráficos que hacen branding, papelería, redes, pero no tocan código. El paso natural después de un logo es un sitio web. Refieren y cobran.
Cualquier persona que simplemente conoce gente que tiene negocios. No necesitás ser del rubro. Si tu vecino tiene una ferretería y necesita una tienda online, y vos me lo referís, cobrás comisión.
Qué servicios generan comisión
Todo lo que hago genera comisión para el referidor:
- Sitios institucionales y landing pages
- Tiendas online (WooCommerce)
- Sistemas y aplicaciones web a medida
- Servicios de SEO
- Consultoría de IA aplicada
- Mantenimiento y hosting
- Rediseños y migraciones
El catálogo tiene más de 30 servicios. Cada uno genera comisión.
Lo que no hago
No te pido exclusividad. Podés referir a otros desarrolladores también — si mi propuesta no le sirve al cliente, no pasa nada.
No te cobro nada. Nunca. No hay membresía, no hay cuota de ingreso, no hay “inversión inicial”. Es al revés: yo te pago a vos.
No retengo la comisión. Cuando el cliente paga, te transfiero. No espero 90 días, no te doy crédito para “futuros servicios”, no te pago con descuentos. Transferencia bancaria, punto.
La matemática
Hagamos las cuentas con un ejemplo real:
Un conocido tuyo necesita un sitio institucional. El proyecto sale USD 500. Sos referidor casual con comisión del 12%. Es tu primer proyecto en el programa.
- Comisión base: 12% de USD 500 = USD 60
- Bonus primer proyecto: +25% sobre la base = USD 60 × 1.25 = USD 75
Por un mensaje de WhatsApp que te tomó 30 segundos, cobrás USD 75.
Ahora imaginá que referís 3 proyectos por año. O que uno de esos proyectos es una tienda online de USD 1.500. Los números se ponen interesantes rápido.
Por qué pago tanto
Porque la alternativa es gastar esa plata en Google Ads o en un equipo de ventas. Y la conversión de un referido es incomparablemente mejor que la de un click pagado.
Un referido llega con confianza prestada. Alguien que conoce y respeta le dijo “hablá con este tipo”. Eso vale más que cualquier campaña de publicidad. Y prefiero que ese valor lo capture la persona que generó la referencia, no Google.
Cómo empezar
Me escribís. Me decís que querés participar del programa. Te anoto. La próxima vez que alguien te pregunte si conocés un desarrollador web, me pasás el contacto. No hay más pasos que eso.